martes, 11 de noviembre de 2008

De por qué lloramos en Otoño.

Ya se nos va pasando la adolescencia y seguimos sintiendonos tristes sin saber porqué. No es cosa de la edad, ni de la cantidad de drogas que dicen los medios que consuminos. La culpa es de ellos, de los mismos medios.

Yo no lo sabía pero el otro día me lo dijeron, la culpa la tienen mil cosas que tenemos en el subconsciente, incrustadas, clavadas... Y todo eso nos hace llorar en otoño.

Yo no recordaba el último capítulo de David el Gnomo, ( el comentario del siempre astuto Nacho fue "como si las zorras solucionaran los momentos bajos de la vida")pero ese es uno de los motivos porque andemos siempre medio tristes. Eso y que César de Compañeros se quedara parapléjico en el último capítulo, que Arare fuese un robot, que a Novita siempre le pegaran, que mi madre escuchara California Dreaming cuando fregaba el suelo por las mañanas, que mi padre tocara El Cant dels Ocells cuando yo era pequeña, mi hermana cantando Linda Amiga en el coro, la canción del gallito ( ¿dónde debe estar Sor Carmen ahora?) que se perdió, la de los diez perritos y sus muertes absurdas... La culpa de nuestra crónica melancolía la tienen los mismos que la critican. Malditos controladores

La tele siempre está muy fuerte en casa y me duele la cabeza, hoy me he vuelto a dormir, voy medio fumada, tengo que coger un tren e ir a ver a mi madre que ha venido a Girona a verme, por eso tengo que coger YO el tren y moverme de cuidad.

Odio el otoño, el frío, el cambio de hora, esta hora de la tarde.

Sigo en pijama.





Vaya mierda de entrada con dolor de cabeza y mareo.







Lloramos en otoño. Somos una generación de llorones.



No, esto ha pasado siempre, no somos sólo los de 1989, es culpa de darte cuenta de que todo está lleno de mierda.

16 comentarios:

Anónimo dijo...

En la mía había un pesado llamado Marco que iba siempre con un mono a todas partes (véase mono como animal de compañía) buscando a la perra de su madre que pasaba de él un cojón y medio.
O con esa Heidi en medio de las montañas comiendo siempre lo mismo: queso, pan y leche, al lado de un viejo que estaba amargado de la hostia, con un perro casi vegetal, con un colega medio gilipollas llamado Pedro y con una amiga mega pija que se trasladaba en una triste silla de ruedas.

Piensa en el lado bueno, la generación de ahora tendrá que cargar con la imagen de Anita Obregón enseñando sus (esqueléticas) piernas en Mira quién baila! o cargar con Mira quién baila! sin más que ya es bastante jodido esté o no Anita la fantástica.

Quien so se consuela es porque no quiere, reina.

MO.

annabel dijo...

Una generación de llorones... pues no será porque no habéis tenido consolas (ya, el chiste es tan bueno como el del idem, de DCC).

Lo del amigo Marco, no tiene nombre, lo que nos hicieron llorar, el nudo en la garganta que tengo todavía.
Aunque mi preferida era la abeja Maya, una mandá de la abeja reina, Willi que era un cachondo y un zángano, Flip todo el día saltando y la araña Tecla, tejiendo su red.


El comentario anterior, está claro que es insuperable. Estaba también Blanquita, su oveja favorita. Y siempre tuve envidia del pedazo de buhardilla que tenía Heidi.
Ay, que tiempos aquéllos, de cabras, de flower power, de andar por los tejados como Marco...

Ahhhhh, y como olvidar a esa Candy Candy... pues ni un capítulo vi, por promiscua.

Aunque me quedo con Los Pecos: "Guitarra, guitarra, contigo las penas se van (...)".

Anónimo dijo...

Me encanta cuando me haceis sentir una niña...


:D



ayy... qué hija de puta soy.


K.Wu.

annabel dijo...

Kitty, cuando tenía tu edad, día si, y día no, pensaba seriamente en el suicidio.
Todos mis 20 fueron una mierda.
No me cambiaría en la vida, si tuviera que pasar todo aquello, soy mucho más feliz ahora, y me siento más viva que nunca.

Eres mala pécora, perversa, pero hija de puta, no.
Ahora me sale la vena de abuela cebolleta. Tu madre es una santa.

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

La hijaputa es MO, todos los sabemos.

Y putas los sois todas.

He dicho.

Amén.

Anónimo dijo...

Y tú un chuloputas, flipado.

Sal del armario, tu misogínia huele, baby.


K.wu.

Anónimo dijo...

Bueno bueno bueno...

Anable, reina, aunque no te lo creas el chiste ese que te has marcado de las consolas me ha hecho bastante gracia.
Cuando digo bastante me refiero a que me he descojonado y eso. Primero porque no lo he cogido hasta que he leído tu paréntesis y luego al cogerlo.
El chiste en DCC no era tal chiste pero no todos lo comprendieron así.
Era más bien tipo: "¡POR DIOS! ¿NADIE HA LEÍDO ESO DE "IDEM" O QUÉ? ¿NADIE VA A DESCOJONARSE, COÑO?".
En fin.

Grave error el mío al no mencionar (ni recordar) a Blanquita, la oveja que nunca crecía.
Y a la abuela cieguita que (no sabemos cómo) cosía y Heidi (tan buena ella) bajaba por las tardes a leerle libros.
Cuánto amor.

Aquellos maravillosos años.


La hija de puta de MO.

P.D.: ¿Eso ha sido una notita de amor, rey?
P.D.2: JDT

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

No, no fue una notita de amor. Fue un guiño simpático.

QSJTM.

kitty_wuuuu dijo...

¿Por qué no vais a follaros a vuestros blogs?
;D

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Nos va eso del exhibicionismo, Kitty.

kitty_wuuuu dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
kitty_wuuuu dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
kitty_wuuuu dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Madre del amor hermoso...

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Aunque los hayas borrado tengo una captura de pantalla. Verás cuando se la envíe a tu hermano...

annabel dijo...

¿Que me he perdido?

Una captura de pantalla... es como el oso yogui, cazando mariposas, por dios...