martes, 28 de abril de 2009

Ocho y medio sentada en el W.C.

Los baños son el mejor sitio para llorar, vengo comprobándolo desde hace años.
Hoy lo he comprobado otra vez. Me he apretado los ojos con papel higiénico a modo de torniquete, para no dejarlas salir ( y se me sale, dando pedales, sin mi permiso una lagrimita), pero seguían saliendo, las muy hijas de puta.
Y no te quiero llamar. No te quiero llamar así que me doy un par de vueltas por el pasillo, recojo la habitación... y te llamo.
Y "¿¿¿qué te pasa???" con voz de muy preocupado. Me pasa que estás frío... y "no, mi amor" y me siento una paranoica de mierda... lo que soy.
No puedo parar de llorar. No puedo olvidarme de como lloraste tú en el concierto de Nacho Vegas con Ocho y medio que decías que hablaba de cuando yo me fui.
Encima mañana cumplo 20 años y, joder, no me apetece nada. Estoy planteandome MUY seriamente seguir diciendo que tengo 19.




Miro al techo que hoy ha vuelto a gotear,
hacía tiempo que no llovía así.
Y cada gota golpeando contra los cacharros de metal
me hace pensar unas veces en sangre y otras veces en ti.
Lo que en realidad viene a ser lo mismo.
Lo que, por crueldad, ahora viene a dar igual.
O puede ser un ángel que una vez perdió la fe y fue
expulsado, y que ha venido a agonizar justo encima de mi
hogar y estas gotas sean sus lágrimas.
O puede que sea por hacer entrar ya en razón
y llegar a comprender que dentro de este horror no hay
literatura, no, y eso tú lo sabes bien a fuerza de caer una
y otra vez en una trampa mortal que en el tiempo dura ya
ocho años y medio.

Seré muy breve: te quiero, y esto duele.
Y vino un pájaro a posarse en mi ventana.
Tenía una ala rota y su plumaje era gris y azul.
Y al acercar mi mano y comprobar que no, no echaba a volar
supe de inmediato que lo enviabas tú.
Lo tomé entre mis garras y lo dejé morir,
y cuando lo hizo aún llovía aquí.
Y la sangre al gotear entre zarpas de animal presagió mi
suerte,

como una ave que voló de Madrid hacia Gijón aun herida de muerte,
rescribiendo la espiral de prometer hacerlo bien,
de cometer un nuevo error, de no saber pedir perdón o pedirlo
demasiadas veces.
Y aunque ahora escupo una oración helado de terror ningún dios
responde aún.
¿Soy yo el que no ve o es que todavía no se hizo la luz?
Seré muy breve: te extraño, y esto duele.
Trato de encontrar una salida
pero no recuerdo ni por dónde hemos entrado aquí.
Y contemplo junto a mí el cadáver del que fui,
según tú, en una ocasión,
y es la mancha de humedad la de la herida mortal
impregnada en el colchón,
y ahora que te oigo llorar en lugar de ir hacia ti
me vuelvo a anestesiar y me limito a subir el volumen
del televisor,
o me concentro en recordar, para no pensar en ti,
que tendría que llamar y que alguien venga a reparar
la gotera de una puta vez, que ya cansé de recoger litros de
agua gris, gris como un metal
que un día relució y que ahora es suciedad.
¿Qué se hace para amar lo que quise despreciar ya una
y mil veces?
Seré bien breve: te he perdido, y esto duele.


Es tan raro que alguien escriba tu vida en canciones.

4 comentarios:

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
kitty_wuuuu dijo...

Con 17 tampoco quería cumplir 18 y cuando tenía 3 o 4 lloraba escuchando música de nana porque quería ser un bebe otra vez, creo que lo que me pasa es eso, que no vuelven y me jode que se vayan...
Es probable que él esté distante, y también que no se haya dado cuenta porque ahora parece que ya no, eso es probable y es seguro que yo soy muy paranoica y que además si no me dicen "tequieromasqueamividaeresladiosamasmejorymaschachipirulidelolimpo" diez veces cada hora yo me rayo... En fin...Que esto es una broma pesada y me río de Llobregat.

Un beso muy grande.

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Yo a veces también me senté en váter por interminables minutos. Y quizá se me saltaron las lágrimas por el esfuerzo alguna vez.

Pase lo que pase no olvides que el mundo está lleno de weiky-truyquis, signifique eso lo que signifique; vete tú a saber...

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.