Ardo y morimos en el incendio que provoca su largo-circuito.
Me corto las ganas de morderle que me dan al mirarle para que su madre no empiece a odiarme sin saber que existo,recorre el antiautopismo de mis piernas y me viene con el a ver si creces de siempre y que se jode la espalda de besarme.
Pero me besa.
Me besa aunque esté fumando y le gusta cuando tengo sabor a menta. Y que menos mal que no suele comer chicles de menta porque iría siempre cachondo.
El polvo reciente nos ensucia la ropa y nos espían muchas estrellas que él descubre y en las que yo no había reparado y ¿tenías ganas de follar con las estrellas? Pues sí, le digo yo. Yo tenía ganas de follar contigo.
Me muero.
Ardo.
Ardo.
Ardo.
Y me muero.
Pues muérete, que yo también me estoy muriendo.
Quiero reir mientras surcamos por el cielo
reconocernos parte mas del firmamento
Y emborracharme una vez más yo con tu pelo
sin importar luego echarte de menos
domingo, 26 de julio de 2009
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