viernes, 7 de agosto de 2009

Llora flecha sin blanco, la tarde sin mañana, y el primer pájaro muerto sobre la rama.

Me he sorprendido pensado en A. y en que ya nunca pienso en él.
No he podido recordar los últimos meses que estuvimos juntos y me he puesto contenta porque no sabía si recordarlos iba a ponerme triste o no. No he sabido a qué olía la calle cuando paseabamos juntos, ni si le besaba o le abrazaba al verle, no recuerdo su olor... Nada.
En lo que va de verano me ha llamado un par de veces y me ha enviado unos tres e-mails.
Yo no he contestado a los e-mails y no he pasado de los "ajá", "sí" y "ya... " durante las llamadas.
Sigo pensando que a pesar de estar tan mal de la cabeza y de hacerme pagar a mí su locura y su falta de madurez nadie me querrá nunca como me ha querido él durante este tiempo, a veces pienso también que nadie me va a querer ni como él, ni de ninguna otra forma y "¡tía! ¿qué dices?" me dice Elo.
Es horrible la sensación. Asquerosa.

He vuelto a llorar con muchas ganas y sin ningún motivo. Y no puedo parar de hacerlo.
Últimamente vuelvo a aquello de estar permanentemente triste.
Y es una mierda.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Te entiendo.
Es una mierda, pero, se limpia, acaba.
C.

Anónimo dijo...

Gracias, recemos a quien sea para que pasen pronto los barrenderos.

K.Wu.