lunes, 3 de mayo de 2010

Meterse en la cama no sería nada sin el olor de tu pelo en mis cojines, ni dormirme valdría sin hacerlo en tu pecho.
Mis labios formarían parte del alto porcentaje de parados sin tu piel.
El café sería siempre amargo sin oírte hablar detras de la taza de esto, de aquello, de tus guitarras, tus canciones, tus desganas...
Mi futuro no.
Mi espalda desierto sin tu sudor. Mis huecos vacíos.
La vida no sería nada sin ti.


1 comentario:

El soldadito de plomo dijo...

Oye, si cambias "mis cojines" por "mis cojones" y "Mis huecos vacíos" por "Mis huevos vacíos" la entrada podría haber sido escrita por un tío.

Es curioso, ¡cambiando solamente dos letras entre tantas palabras el texto se transexualiza!

Joder, coleguilla, como no publiques esto lo acabaré haciendo yo en mi blog.