Si entendieras lo mucho que haces que me duela el alma no te preocuparían tanto mis dolores menstruales. A mí cada vez me cuesta más preocuparme por mí misma.
Si no me diera tanto miedo el mar me atrevería a desaparecer.
Y sí, está claro que todo esto es culpa mía. No podía ser de otra forma, siendo yo lo que soy.
No hay comentarios:
Publicar un comentario