viernes, 13 de marzo de 2009

Cartas al director.

Carta escrita por Carmen Domínguez, presidenta del PP de Eivissa y las demás mujeres integrantes de la junta local, en el Diario de Ibiza el día 8 de Marzo ( Día de la mujer trabajadora)


"Domingo, 8 de la mañana. «Mamá, ¡tengo hambre!», «mamá, ¡quiero desayunar!», «mamá, ¡Luis me está pegando!». Abro los ojos. ¿Estos niños no pueden dormir un poquito más, hoy que es domingo? Me levanto, preparo los cereales y, mientras desayunan, recojo la cocina. Tenía que haberlo hecho anoche, pero se estaba tan bien en el sofá con la mantita y la película del 007... Recojo el desayuno y pongo la lavadora. Aprovecharé hoy para ponerla dos veces. ¡Dios mío, dentro de un rato vienen a comer los abuelos!, ¡los cuatro! ¿Hago pollo al horno o arroz? Mejor el pollo y, mientras se hace, aligero de ropa el cesto de la plancha que ya se sale por arriba. Espero no quemarme porque estoy medio dormida. Ayer salió Carlos, mi hijo mayor, y volvió a las 4 de la mañana. Y hasta que no regresa, oye, que no puedo dormir a gusto... Estoy reventada, parece que la que ha ido de marcha he sido yo. Ya están aquí los abuelos. ¡Madre mía! Veo de refilón las plantas del balcón. No han visto el agua desde la última vez que llovió. No me queda más remedio, tendré que regarlas en un momento si no quiero que se me pierdan... Y, mientras tanto, aprovecharé para hacer mentalmente la lista de la compra, que mañana toca ir al súper. Pido ayuda para poner la mesa y todos se hacen los sordos. «Marta, dile a tu hermano que se levante que vamos a comer». ¿Por qué hablamos de fútbol en la mesa si el abuelo Ramón se indigna tanto cuando su equipo ha perdido? Pongo el lavavajillas mientas mi madre y mi suegra me cuentan, las dos a la vez, sus visitas al médico. Doy una batida por la habitación de los niños. ¡Dios mío, qué desorden!. Aquí tengo para un buen rato... Bueno, ya está. Acabada otra apacible tarde de domingo. Voy a dar un repasito a los baños, que si lo dejo será peor. Y prepararé la comida de mañana enseguida, a ver si me da tiempo a ver la serie de esta noche que está muy interesante. Mientras preparo la cartera de los niños me fijo en el calendario. ¡Ahí va! ¡Si hoy es el Día de la Mujer Trabajadora! Menos mal que ha caído en domingo y no hemos tenido que trabajar..."

Mi hermana me dice que me lea esto y después de un "no entiendo el mundo" por mi parte y un "esta gente es gilipollas" por la suya, me dice que la madre que nos parió ha escrito una carta y que vaya a verla. Yo tengo miedo, porque mi madre me da un poco de miedo, pero vamos, al final no había demasiado que temer. Luego yo le pregunto a mi hermano si lo ha visto y por su "¡Sí!, ¡Qué pesadas que sois!" detecto que las otras dos con las que comparto apellido ya le han dado la noticia y la paliza con la carta de nuestra señora madre ( ni que fuera la primera carta que alguna de las PESADAS de mi familia escribe al Diario de Ibiza... vaya casa de protestones.)



Como mujer trabajadora que soy, me permito comentar la carta de Carmen Domínguez, presidenta del PP de Vila, y de las demás integrantes de la Junta Local. Como ya tengo una edad y he vivido muy de cerca los cambios que ha habido en el trato / maltrato a la mujer, me choca mucho esta carta firmada por una mujer joven, a la que consideraba culta y preparada. Más bien parece escrita por una mujer de los años cincuenta, sin cultura ni preparación, y es una prueba más de que nosotras tenemos la culpa de lo que nos pasa. Como he dicho antes, he vivido muy de cerca la forma de vida de las trabajadoras de no hace tanto tiempo. Con tres o cuatro hijos, sin los adelantos de ahora (electrodomésticos, comidas preparadas, coche propio etc.). Y ni en sueños les podían pedir a sus maridos que ayudaran en casa. Por eso, quejarse así hoy en día no viene a cuento, no me parece serio y no hace ningún favor al resto de las mujeres, pues nos corresponde a nosotras exigir la ayuda necesaria para que trabajar fuera de casa no nos cueste más que a cualquier hombre.Sí que podría quejarse así alguna de tantas mujeres maltratadas psíquica o físicamente por su marido, que se encuentran sin medios, sin cultura, con hijos y sin ayuda de nadie; que tiene que trabajar duro dentro y fuera de casa para poder comer, pero no creo que en la Junta del PP de Vila haya ninguna mujer que se encuentre en el caso descrito. Por eso, en su nombre, quiero recordarles que sus maridos tienen la misma obligación que ellas de levantarse a poner el desayuno, poner la lavadora y repasar los baños y, aunque no os lo creáis, me consta que muchos lo hacen ya. Quejarse por gusto ofende a los que realmente tienen motivos. Y no olvidemos el dicho de que es mejor encender una vela que quejarse de la oscuridad.

Yo creo que ya que se ponía le podría haber metido más caña, pero bueno...

2 comentarios:

Lady Pirata dijo...

Aunque sea un misto, un fósforo, es mejor, si, Kitty.
No encuentro cañera a tu madre -teniendo en cuenta éste texto- es una postura más semejante a la realidad, y muy sensata.
El igual que cuando dicen: ¡Mi marido me ayuda en casa! OoOoOoO ojiplática me quedo. Se ayudará a él mismo, en cualquier caso.

¡Grande tu madre, no le tengas miedo!

Bss

kitty_wuuuu dijo...

Lo es. En casa la tememos bastante ( en el buen sentido), por eso digo que al final no era para tanto como yo me imaginaba.

:)