Yo planeo mi suicidio a largo plazo sumergida en las fotocopias de Historia del Arte de Oriente Próximo, en El Diario de Patricia, que ahora sólo se llama El Diario, un chico con problemas de alcoholismo pide otra oportunidad más a su ex-novia que le dice que no, y los dos lloran.
Y yo lloro también porque por un momento me acuerdo de que me venía a buscar al colegio cuando ya no vivía en casa y me llevaba la mochila y yo le decía que no, que no hacía falta, que no pesaba. Después me he acordado de que antes me cogía en brazos y de que hacía muchos años que no lo hacía... Claro que no, ni si quiera puede a penas subir las escaleras de casa y yo ya peso unos cuantos kilos más que cuando tenía diez años. Y se le está borrando el verde de los ojos que Diego y Otilia han heredado. Y se borrará el olor a puro y a colonia tan y tan característicos. A mí los puros me huelen a papá y no a otra cosa.
Nunca le he agradecido que me enseñara casi un 90% de las pocas cosas que sé y siempre me dice que “tu padre es tu mejor amigo y Diego con tu edad me lo contaba todo”, cuando dice eso nos reímos todos porque sabemos de sobra que eso de que mi querido hermano se lo contara todo no se lo cree ni él y yo me río pensando en que cara me pondría si yo se lo contara todo.
Su recuerdo, en esta solitaria Barcelona, me huele a puros, a naranjas, al olor de la madera de tu guitarra ( ¡y lo que presumo yo diciendo que tengo un padre músico!), me suena a pasodoble, a conciertos de la Banda Municipal d'Eivissa del día del Carmen con todos los músicos subidos en las barcas tirando coronas de flores al mar del puerto, a tiene la tarara un vestido blanco, que sólo se pone en el Jueves Santo... tiene el tacto áspero de sus manos de la persona más trabajadora del mundo mundial, sabe a gazpacho, a pescaíto frito, a dulces con horneados con aire del norte de África .
A veces me hubiese encantado que en vez de enseñarme que las calabazas son cucurbitáceas me hubiese enseñado a saber decir las cosas y así no tener que escribirlas... Así no estaría yo despierta a esta hora ( 6.38 de la madrugada), ni estarían todos tan preocupados porque nunca les cuento nada...
Deberíamos tener diez años menos los dos, papá, ni tú tendrías los pulmones tan negros ni yo el alma tan putrefacta...
http://es.youtube.com/watch?v=WdkIW7V8Y0w
Leonard Cohen - Federico García Lorca
A tu nieta le cantaban estan canción cuando nació.
martes, 9 de diciembre de 2008
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5 comentarios:
Todo está en continuo movimiento y es bueno que esto sea así. Hay cosas bien jodidas como esto o lo otro pero si jodido se siente después viene compensado por otro lado, eso es seguro.
A mi madre siempre se lo contaba todo, bueno, es que suelo contar todo a todo el mundo.
No podría soportar no contarlo todo.
Que alma putrefacta, ni que gilipolleces dices, Kitty, haz el favor de no decir esas cosas.
Ya me ha salido la vena de plasta.
Habla siempre, habla... es sanísimo.
Belén
PD: Por cierto, estoy empezando a dejar de fumar otra vez, es lo mejor que podemos hacer por nosotras y por todos los que nos quieren.
¿Lo ves?
Plasta, plasta, estoy hoy :)
Me encantó esta entrada.
Que se sepa.
MO.
Mira, la zorra de la Montoya, la que no contesta a mis correos, la que decía ser mi amiga, la qu anhela que le percuta el orto o le pistonee el ojal...
Eh... Hay especialistas para tus movidas, no utilices mi libro de visitas...
Gracias.
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