Cada Junio me vuelvo loca.
Llevo mucho rato intentando poner en orden todo lo que nos ha pasado desde que nos conocemos, y como todas las historias, esta, la nuestra sigue un curso cíclico. De bares, de cerveza, de música. Y de un beso que parece que yo había olvidado, pero que tú no. Y que ayer quisiste recordar, repitiendo la historia de llevarme a casa habiendo bebido y besándome en la boca en la despedida como si fuera lo más normal del mundo. Porque sí, de hecho es algo normal. Pero no es normal contigo que tienes los ojos azules y que juegas conmigo al trivial mientras comemos helado.
Con el paso de los meses, de los muchos meses, me he dado cuenta de que el pelo largo no es solo una cuestión estética (o lo que sea porque eres un heviata y lo tienes que llevar así, porque la religión de los heavies lo dice) y que tienen función tus melenas de enredaderas, que cada Junio desde que nos conocemos haces que me enrede en ellas. El año pasado tus enredaderas hicieron que se acabara mi laaaaaaaarga relación con el querido primer novio, por supuesto tú no sabes nada de esto o al menos eso es lo que me gusta creer a mí, y espero que no lo sepas nunca.
¿Y este Junio qué?
Ayer empezamos otra vez con lo mismo de cada primavera de beber, fumar y bailar. Y rodar por la hierba. Y hacer el gilipollas. Y de nada más que un beso que no entiendo.
Que no te entiendo, que no me entiendo.
Cada Junio me vuelves loca.
lunes, 23 de junio de 2008
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2 comentarios:
Creo que a esa locura de Junio se la llama también Naturaleza, o a veces es conocida por el masculino nombre de Instinto.
¿Un jeviata y una jipjopera? Qué cosas...
Niña, necesito de nuevo tu dirección de correo. Ya te explicaré todo: gusifluky@hotmail.com
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